POSICIÓN Y PROGRAMA DE INVESTIGACIÓN INTERDISCIPLINARIA ENSAYÍSTICA (PIIE) DE LA REVISTA CULTURAL ESPECTROS
INTRODUCCIÓN
Esta revista cultural digital no tiene la menor voluntad de “escuela” ni la animan las pertenencias de cátedra, ni las aspiraciones sociales de la teoría rentada. Su dirección es la amistad entendida como sistema de lecturas, conversación con los clásicos y empresa colectiva de conocimiento. Incluye, por lo tanto, el diálogo con los muertos y los espectros en la mediación de las problematizaciones de los vivos. Los editores armaron el presente artefacto con el fin de objetivar sus lecturas y observaciones sobre la sociedad mundial de control.
El rizoma y su pesquisa hizo que, con el correr y la elaboración del tiempo lector, se fuera condensando un campo problemático, extremadamente fértil, definido por Norbert Weiner en la intersección entre cibernética y sociedad. “Espectros” sobrepasa esa encrucijada. Ahora bien, el lector queda advertido que su núcleo teórico productivo y dinámico se encuentra allí situado. Cuando explore su archivo, sirva esta precisión de guía.
Luego de diez años de publicaciones y exploraciones, decidimos precisar (no para excluir) nuestras obsesiones teóricas. En ese sentido, concebimos el presente Programa de Investigación Interdisciplinaria Ensayística (PIIE) con el fin de hacer explícito posiciones y orientaciones para quienes quieran sumarse o integrarse de modo más sistemático. El PIIE es lo que en la militancia política se llama “programa de mínima”, esto es, acuerdos (en este caso, teóricos) mínimos y se funda en la necesidad de desplazar la idea de ciencia como sistema cerrado de validación empírica y unificación metodológica. En su lugar proponemos una concepción no de las “ciencias sociales” sino de las Humanidades en cuanto ciencias especulativas, o en la formulación lacaniana, ciencias no-todo.
En este marco, las Humanidades no se definen por su fracaso en alcanzar el modelo de las ciencias naturales, sino por su potencia en sostener la incompletud como principio constitutivo. Allí donde el ideal cientificista busca la totalización y el discurso universitario, las humanidades abren un espacio de indeterminación, de exceso y de creación discursiva que es, en sí mismo, producción de saber.
Este Programa* se concibe como una práctica colectiva, experimental y polémica, que articula filosofía, historia, literatura, sociología, psicoanálisis, teoría política, arte y crítica cultural sin jerarquías disciplinares ni fronteras rígidas.
PROPOSICIONES
1. No hay saber último ni teoría definitiva. Cada enunciado humanístico es parcial, situado y atravesado por tensiones históricas y políticas. El trabajo que proponemos es fragmentario y sistemático al mismo tiempo.
2. La especulación no es un defecto, sino un método positivo: habilita la invención de categorías capaces de problematizar lo real en su complejidad.
3. El ensayo, entendido no como forma literaria menor sino como forma del pensamiento, vida del concepto, es la modalidad privilegiada de producción en este programa.
4. La interdisciplina no se piensa como cooperación pacífica, sino como conflicto productivo entre lenguajes y perspectivas.
5. La incompletud —el “no-todo”— es condición de rigor: un saber que pretende cerrar la totalidad de su campo se convierte en dogma.
FUNDAMENTOS EPISTEMOLÓGICOS
Adoptamos la perspectiva de Paul Feyerabend, cuya epistemología se articula con la interpretación de las humanidades en cuanto lógica no-todo:
• No hay un método único. La proliferación de métodos es la condición misma del avance.
• “Todo vale” significa que no existen criterios universales de validación, sino estrategias singulares, contextuales y cambiantes.
• La ciencia misma es un producto cultural e histórico; las humanidades lo ponen en evidencia y radicalizan esa mirada.
En lugar de un núcleo duro y cinturón protector (Lakatos), este Programa se organiza en:
• Territorios especulativos: conjuntos abiertos de categorías humanísticas (ej.: poder / deseo / escritura / institución; cuerpo / lenguaje / técnica / tiempo). Estas constelaciones cambian según los problemas de la época.
• Trayectorias ensayísticas: experimentaciones discursivas que no buscan comprobar hipótesis, sino desplegar interpretaciones, desmontar sentidos comunes y abrir nuevas formas de preguntar.
• Espacios de disenso: ámbitos donde la crítica interna y el debate entre tradiciones filosóficas, históricas, psicoanalíticas y estéticas no se clausura en acuerdos, sino que se valoriza como motor del pensamiento.
OBJETIVOS
a) Explorar cómo los malestares contemporáneos (precariedad, nihilismo, tecnocapitalismo, identitarismos, vaciamiento institucional) se inscriben en los lenguajes y formas de (des) subjetivación.
b) Confrontar los relatos hegemónicos que buscan homogeneizar el saber bajo el signo de la eficiencia o la evidencia cuantificable.
c) Practicar una escritura especulativa, crítica y experimental que resista tanto el dogma académico como la banalización mediática.
d) Conservar el carácter intempestivo de las humanidades, sosteniendo la diferencia, el resto y la imposibilidad de clausura como su núcleo de verdad.
POSICIONES
Contra el individualismo: El sujeto no es átomo ni interioridad autosuficiente. Existe únicamente en mezcla irreductible de alteridad. La noción de “responsabilidad subjetiva” (incluso en el derecho) resulta problemática pues presupone un sujeto soberano. Problema abierto: ¿cómo pensar un sujeto sin unidad identitaria y sin autonomía plena, pero tampoco disuelto en lo social?
Contra la biologización del conocimiento: No hay ninguna “base material”, ni “infraestructura económica” que resulte en “punto de apoyo” o “suelo” que nos prevenga contra el maldito idealismo. La pulsión, por ejemplo, no se origina en la sustancia viva; es resonancia del Otro en el cuerpo. Ningún goce es biológico sino efecto de la articulación significante en el campo del Otro. Problema abierto: ¿qué estatuto darle al cuerpo biológico, a la carne, sin reducirla a biología, pero tampoco ignorando su materialidad?
Contra la sexualización de la identidad: El sexo no funda identidad, sino diferencia radical. El ser se produce desde el no-ser como multiplicidad y diferencia ontológica. Compromiso político sin Ismos. Problema abierto: ¿cómo sostener la diferencia sin que devenga nuevo esencialismo, ni que se disuelva en relativismo banal?
Contra el nihilismo y la metafísica popcorn: Escribimos, pensamos, contra la reducción a mera satisfacción y nos proponemos una concepción productivista en la teoría: la articulación significante produce valor y sentido. El objeto a funciona como dimensión de creación, no de “mera falta” o “carencia”. Problema abierto: ¿cómo pensar valores y sentidos sin caer en moralismos?
Materialismo del concepto: La materia de las humanidades es textual, insustancial, incorpórea. Posee consistencia lógica, no física. Economía política crítica del discurso, del lazo social y de la lengua. Problema abierto: ¿cómo articular el materialismo de los significantes con las exigencias y urgencias prácticas de la militancia?
Izquierda: En oposición a la deriva hacia la derecha (individualismo, biologización, nihilismo), la posición se sitúa hacia la izquierda. Problema abierto: ¿qué significa “izquierda” en un campo discursivo que desconfía de toda identidad y toda unidad política fija?
* La explicitación de este PIIE no implica que esta Revista excluya de su publicación ensayos y papers que no concuerden con ella: señala con quienes y, fundamentalmente, contra quienes lee o produce.
